Origenes, saga Lux
Ro
18:41
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Treinta y un horas, cuarenta y dos minutos y veinte segundos habÃan pasado desde que las puertas se cerraron, separando a Kat de mÃ. Treinta y un horas, cuarenta y dos minutos y veinte segundos desde que la última vez que la vi. Treinta y un horas, cuarenta y dos minutos y veinte segundos llevaba Kat en las manos de Daedalus.
Si cerraba los ojos, podÃa ver a Kat saliendo de la puerta principal, vistiendo esa maldita camiseta que decÃa: Mi Blog es mejor que tu Vlog, y pantalones cortos... Esas piernas... -Daemon Black.
Cada segundo, cada minuto y cada hora que pasaban me volvÃan jodidamente loco.
-SÃ -dije-. Cualquier cosa vale la pena por ella.
Si cerraba los ojos, podÃa ver a Kat saliendo de la puerta principal, vistiendo esa maldita camiseta que decÃa: Mi Blog es mejor que tu Vlog, y pantalones cortos... Esas piernas... -Daemon Black.
Se sintió como si todo el oxigeno de la habitación hubiera sido absorbido. -Daemon Black
- ¿Sabes? Siempre supe que le gustabas antes de que lo admitiera frente a mà o a ella misma.
Apenas sonreÃ. -SÃ, yo tambien. -Kat y Dee.
-¿Qué pasa con la escuela? ¿Quieren a una hibrida loca corriendo sin eduacion? ¿Qué pasa con mi madre? ¿Mis amigos? ¿Qué pasa con mi vida? ¿Mi blog? -Bueno, mi blog era gravemente la menor de mis preocupaciones, pero maldita sea, era importante para mi-. Han robado mi vida. ¿y creen que yo deberia estar aquà y ceptarlo? ¿Qué no deberia exigir respuestas? ¿Saben qué? Pueden besarme el tresero. -Kat
El extraño niño ahora me miraba con esos ojoos color púrpura
Diablos, no me gustaban los niños raros.
Me pregunte si el buen doctor iba a besarlo. -Katy.








