martes, 5 de enero de 2016

Tierras de luz, tierras de sombra

-¡Eh! Monstruo, métete con alguien de tu tamaño -siempre había querido decir algo así, pero sinceramente, dada la situación, resultaba bastante ridículo, teniendo en cuenta que su cabeza no llegaba ni al abdomen de la criatura escamosa.




-Está muy herida, tienen que curarla.
-Sí, hay que llevarla a la ciudad de cristal, cuanto antes…
"¿A la ciudad de Cristal? ¡Que ciudad ni que ocho cuartos!" Trato de incorporarse.
-Yo no voy a ninguna ciudad, yo me vuelvo a mi casa.




Hoy voy y descubro que durante todos los días de entrenamiento no la han curado ni una vez. Ha venido cada mañana con los golpes del día anterior, y ha seguido esforzándose sin que ninguno nos diéramos cuenta de que estaba herida. Parece una humana corriente, y por el contrario, cuando coge un arma se transforma. Nadie normal habría aprendido a moverse así en diez días, y menos una mujer humana. Incluso esta misma tarde me ha vencido con el arco. Es extraña. No sé qué pensar de ella.




-¡Estúpida! ¿No puedes dejar de molestar?
Los dos sonrieron y repitieron a la vez:
-Sea como sea, siempre acabo cargando contigo.




-¿Por qué no te gusto, Youri? -el muchacho suspiró y secó sus lágrimas.
-Ailén, tonta. Claro que me gustas, me gustas mucho…como nunca nadie me había gustado antes. Y tus ojos son preciosos. Son los más hermosos que haya visto jamás. Ailén, a mí…a mi me importas mucho. -el llanto de la muchacha cesó de improviso.
-¡Youri, yo te quiero!




-Yo mas bien diría que los idiotas siempre tienen suerte -ella lo miro rabiosa.
El muchacho se protegió tras Maiwen-. Perdona, perdona…No quería decir eso, Majestad -lo hizo de burla.
-Si yo fuera tú, a partir de ahora tendría mucho cuidado con lo que digo. Podría fulminarte si me diera la gana.
-¡Pero si ni siquiera sabes controlar ese poder que tienes!




-Ailén…-. La canción de ayer…es la más hermosa que he oído jamás… Grac… gracias… y… perdoname…-Su cabeza se desplomo sobre su pecho.




Casada… con Youri, y rodeada de pequeños "Youris" con los ojos verdes… No imaginaba nada más terrorífico.
-¡Ya basta de estupideces, padre! Dejadla tranquila.




-Eso, eso que tienes ahí, justo encima de la nariz -Youri la miró sorprendido-. Sí, ese entrecejo que tienes siempre fruncido, se te quedara así para siempre algún día, ya lo verás -




-¿Se… se puede saber qué hacer… cretino? -le costaba pronunciar, pero en la cara de Youri se dibujó una sonrisa. Y respondió tranquilo.
-Te llevo a que te curen esas heridas, maldita idiota -todos sonrieron, y a Aithfrid se le llenaron los ojos de lágrimas. Cogió su mano helada entre las suyas.
-No llores, bobo… Ya estoy bien. Se necesita más que un poco de frío para acabar conmigo -




Su último pensamiento fue para Guy: "seguro que él habría vencido"

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