- Quiero casarme contigo porque estoy enamorado de ti, Kat. Siempre te amarĂ©. Eso no va a cambiar hoy o dentro de dos semanas. EstarĂ© tan enamorado de ti en veinte años como lo estoy ahora. -SoltĂ³ mi mano y la subiĂ³ ligeramente, ahuecando mi mejilla-. Es por eso que quiero casarme contigo.
-Daemon Black.
-Tengo la sensaciĂ³n de que convertirĂ¡s esto en una conversaciĂ³n pervertida.
-¿QuĂ©? Nunca harĂa una cosa asĂ. Tienes un cerebro retorcido, Kitte. Estoy horrorizado por tu sugerencia.
NegĂ³ con la cabeza. -Siento haber corrompido tu inocencia y virtud.
-Daemon y Katty.
Su arma se moviĂ³ hacia donde todos nosotros nos encontrĂ¡bamos, brillando como un maldito letrero de DispĂ¡renme Ahora. Por favor y Gracias.
-No me di cuenta de que disparar un arma serĂa tan sexy. -Daemon.
El parto me aterraba. -Daemon Black
-¿Tienes miedo?
Daemon riĂ³ suavemente. -Yo, ¿en serio? No.
-¿Eres demasiado impresionante para eso?
-Estas aprendiendo. Estoy orgulloso de ti.
Me reĂ.
Era tiempo de montar el espectĂ¡culo. -Daemon.
Dios, que manera de hacerme sentir estĂºpida.
Se echĂ³ a reĂr.
Lo mirĂ©. -EstĂ¡s leyendo mis pensamientos, ¿no es asĂ?
-Archer y Kat.
Dios mĂo, extrañaba mis libros. QuerĂa abrazarlo, amarlos, apretarlos.
-¡Fuera de mi cabeza!
-No puedo evitarlo -contesto Archer-. Estas transmitiendo tus pensamientos tan condenadamente fuerte, que siento que debo ir a sentarme en un rincĂ³n y comenzar a mecerme, susurrando el nombre de Daemon una y otra vez
Desde el primer dĂa ella habĂa hundido sus garras en mĂ, y no querĂa que se fueran. -Daemon
Katy y yo lucimos adorables con camisetas de la carretera Extraterrestial. TĂº lucirĂas estĂºpido. Puedes agradecĂ©rmelo luego.
-Luc a Daemon.
Recordaba que Daemon me habĂa dicho que los luxen maduraban mĂ¡s rĂ¡pido que los humanos, y no en el aspecto fĂsico, sino en el intelecto y las habilidades sociales, lo que me parecĂa dudoso teniendo en cuenta la forma en que actuaba a veces.
Casi todas las mujeres que visten trajes de pantalĂ³n son malvadas.
-Entonces hazlo.
-¿No eres un poco mandona?
-CĂ¡llate y pĂ¡sate a tu verdadera forma para que puedas sentirte mejor. ¿QuĂ© te parece? ¿Suficiente mandona para ti?
Se riĂ³ suavemente. -Lo amo.
Matrimonio.
Bebés.
Aliens en Las Vegas.
El maldito mundo estaba llegando a su fin.
-Daemon Black.
-Me agradas, Daemon. Eres un dolor en el trasero y un sabelotodo, pero me agradas.
Me tropecĂ©, casi perdiendo el equilibrio, y eso trajo a mi mente una enorme dosis de "que demonios". Yo nunca me tropezba. TenĂa un equilibrio maravilloso. O un balance. Como sea.
-Daemon Black.
Le di una sonrisa forzada. -Nadie puede negar mi encanto.
-Daemon
Nancy se veĂa tan entusiasmada que creĂ que me iba a besar, y pensĂ© que realmente tendrĂa que golpear a una chica.
-Daemon
-No eres una mala persona. No eres un monstruo. -Sus cejas se contrajeron, y abriĂ³ la boca-. Y no, no eres como Blake. AsĂ que ni siquiera vayas ahĂ. Nunca podrĂas ser como Ă©l. Eres buena por dentro, Kitten. Sacas lo mejor de las personas, inclusive de mĂ. -Le di un codazo con mi brazo, y me dedico una sonrisa-. Eso deberĂa de hacerte ganar el premio Nobel de la Paz.- Se inclinĂ³ y colocĂ³ un beso suave, del tipo que atesorare por siempre, contra mis labios.
-No soy la mayorĂa de los chicos, ¿No lo habĂas adivinado ya?
-Soy un poco lenta algunas veces.
-Es bueno que no me gustes por tu cerebro. -Su boca se abriĂ³ y me golpeo en le brazo.
-Daemon y Katy
Me quedĂ© mirando al chico, preguntĂ¡ndome si habĂa algo que no pudiera hacer.
-No. -Luc me guiĂ±Ă³ un ojo.
Los juegos del hambre para hĂbridos alienĂgenas.
-Mereces una recompensa -dijo, y pensĂ© que merecĂa poner mis pies en su trasero-. Puedes pasa la noche con Kat.
-Puedes apostar tu pequeño trasero -dijo Archer
-No me gusta que hables del trasero de Kat, pero aparte de eso, ¿a donde vamos? -pregunto Daemon.
-Vinimos hasta aquĂ para salvar tu trasero, pero luego tĂº terminas salvando tu propio trasero antes de que pudiĂ©ramos hacer algo. Que manera de robarnos protagonismo y gloria, Daemon.
-Dee
Por Ăºltima vez, sal de mi cabeza.
Es difĂcil no tentarse. Tienes una gran cabeza.
-Kat y Archer.
Salvaste mi vida. VolteĂ¡ndome de nuevo hacia ella. Eso es caliente.
-Daemon
No te ofendas, pero no tengo ningĂºn deseo en hacer ningĂºn bebĂ© raro contigo en este momento.
Me atragantĂ© con mi risa. SerĂas bendecida de tener un hijo mĂo. AdmĂtelo.
RodĂ³ sus ojos. En serio. Tu ego no conoce lĂmites, no importa la situaciĂ³n.
Oye. Me gusta ser constante.
-Daemon y Katy
-¿Sabes lo que pienso, Daemon? Eres un montĂ³n de bravatas. Una boca inteligente con muchos mĂºsculos que la respalden, pero en realidad no tienes control en esta situaciĂ³n, y en el fondo lo sabes. AsĂ que mantĂ©n en funcionamiento tu boca. Me resulta divertido.
Mi mandĂbula se apretĂ³. -Vivo para entretenerte.
MaldiciĂ³n ya extrañaba mis libros. -Katty
Asà que pensé en zorros bailando, vistiendo faldas de hierba.
Archer soltĂ³ un bufido. -Eres rara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario